Visita Danotario.com

METODO BELGA O METODO CLASICO DE MADRID

El método más utilizado para la construcción de los túneles hasta hoy ha sido el método belga o método clásico de Madrid. Este método tiene la ventaja de estar muy comprobado en la práctica de la ingeniería civil, y aunque su rendimiento es pequeño porque es un proceso lento y trabajoso, debe seguir siendo contemplado como un procedimiento a utilizar en cualquier programa de ampliación. Además es ideal para situaciones en las que existe peligro de hundimiento o imposibilidad de introducir maquinaria en el terreno. Muy utilizado para la ampliación de estaciones.

La ejecución se realiza en cuatro etapasconsecutivas por el siguiente orden:

- Bóveda.
- Destroza.
- Hastiales.
- Solera.

BÓVEDA.

Ésta es la etapa más importante y donde generalmente surgen la mayor parte de los problemas. Por norma general, el túnel se ejecuta en rebanadas o anillos de 2.5 m de longitud. La excavación se realiza con entibación de madera cuajada fundamentalmente álamo negro por su mayor capacidad de deformación.

Las tablas se van colocando a medida que avanza la excavación apoyadas en el propio terreno forrando la parte superior de la mina.

Una vez concluida la excavación de ésta en toda su longitud se colocan las “longarinas” que son los perfiles metálicos (rollizos de madera de álamo negro inicialmente) que servirán de apoyo a las tablas. Entre las tablas y la longarina se coloca una tabla corrida haciendo de falso apoyo y separando estas con calas para dejar espacio suficiente a las tablas de los “pases” siguientes. El hueco por donde se mete esta tabla corrida se denomina “falso”. Terminada la mina de avance se empieza a abrir la excavación a los lados de esta, haciendo lo que se denominan “pases”. La excavación de estos pases se hace igual que lo anterior, apoyando tablones en el terreno y colocando las longarinas con sus falsos.


Ensanche lateral de la galería de avance hasta excavar la sección completa de la bóveda, entibando con tablas, puntales, tresillones de madera y longarinas metálicas.


Fases en el ensanche lateral de la galería de avance

Terminada la excavación de toda la bóveda se procede al encofrado de la bóveda. Para esto se utilizan unas cerchas metálicas que sirven de apoyo a las chapas del encofrado.

Realizada esta operación se rellena el anillo de hormigón y una vez asentado el anillo se comienza la fase constructiva del túnel.

Todas estas operaciones son totalmente artesanales por lo que se requiere un personal de gran habilidad y experiencia. Corren el riesgo de que se produzcan desprendimientos imprevistos antes de apoyar las tablas sobre las longarinas. Al ser un proceso artesanal, en el que no se puede utilizar maquinaria, la obra avanza muy lentamente con el consiguiente aumento del presupuesto.

Posteriormente se van sacando los materiales mediante una cinta transportadora a medida que excavan otra rebanada del túnel. La recogida de estos materiales entra dentro de la siguiente fase del método belga, la destroza.

DESTROZA.

Una vez hormigonada la bóveda y con un desfase de unos 5 o 6 anillos, se comienza la destroza, consistente en excavar una caja central dejando un resguardo del orden de 1 a 1 .5 m. en los hastiales para que los empujes que la bóveda transmite no formen en el terreno, que sirve de apoyo, planos de rotura peligrosos que pudieran dar origen al asentamiento y rotura de la misma.

Esta operación se realiza con máquina excavadora y, además, en ella se retiran las tierras procedentes de la excavación de la bóveda que vierten en la destroza a través de una o varias cintas transportadoras. Las máquinas empleadas normalmente son del tipo Volvo 12 MX de 76 HP, o komatsu PC-95 de 75 HP, y antiguamente se utilizaban Caterpillar 955 ó Poclain LC-80 con excavador frontal.

HASTIALES.

Su excavación se realiza con la misma máquina que la destroza y se refina posteriormente a mano. La entibación suele ser ligera y poco cuajada. Se excavan módulos de 2,5 m, al igual que los anillos, con las dos precauciones siguientes:

- La junta de los anillos debe caer aproximadamente en el centro del batache con el fin de no descalzar la bóveda completamente.
- Nunca se excavan dos bataches enfrentados al mismo tiempo por razones semejantes.

El problema es que de una u otra forma hay que descalzar parte de la bóveda y si el terreno cede se produce el agrietamiento y rotura de la misma. Cuando se supone que esto puede llegar a ocurrir y la luz del túnel es grande se emplea el Sistema Alemán cuya única variante es precisamente ejecutar los hastiales antes que la bóveda para evitar los posibles asentamientos de esta.

SOLERA.

Se realiza la excavación correspondiente a máquina, hormigonando posteriormente con plantillas para conseguir la correcta forma de contraboveda que indique la sección tipo de túnel. Se puede hacer en toda la luz, simultáneamente, y en módulos que varían entre 2,5 y 5 m, o bien por mitades.

Cuando el terreno es arenoso y con abundancia de agua se suele producir un barrizal y las máquinas se atascan con frecuencia. En estos casos se recurre a zanjas o pozas drenantes.

En conclusión, el Método Belga es utilizable siempre que el terreno sea lo suficientemente bueno como para soportar el descalce de parte de la bóveda para ejecutar los bataches. Esto es generalmente posible en terrenos como los de Madrid con luces inferiores a los 9 metros siendo principalmente el factor excluyente en su determinación la abundancia de agua en terrenos arenosos. Por otro lado las escasas instalaciones que requiere para su puesta en funcionamiento hacían de él en los años 60 y 70 un sistema barato para tramos cortos, y además permite atacar el túnel por varios frentes sin grandes inversiones.

Hoy día sin embargo,la escasez de mano de obra ha encarecido sensiblemente el precio del metro lineal. El tipo de entibación descrito conlleva una gran incidencia de la mano de obra, con los problemas propios que acarrea una obra de artesanía. Sin embargo garantiza una vigilancia personal y continua con una gran flexibilidad de actuación frente a imprevistos.

Es muy importante el trabajo continuado en turnos de 8 horas para que el terreno, volviendo a utilizar frases del argot profesional, “no se entere”.

Finalmente, a titulo de orientación, diremos que la velocidad de avance oscila entre los 30 metros al mes, en terrenos muy duros, a unos 40-45 metros al mes en arenas de miga, habiéndose llegado en ocasiones a los 50 metros al mes en terrenos óptimos siempre utilizando 3 turnos.

Ver zona sobre Fotogrametrķa