TOPOGRAFIA SUBTERRANEA
La
topografía de obras subterránea ha sido una de las especialidades más
beneficiadas por los avances técnicos de la última década. La aparición de las
estaciones totales con medición sin prisma y láser visible simplificó de modo
notable el replanteo de los tajos y la guía de maquinaria. La toma de datos se
benefició también, aunque en competencia cerrada con métodos tradicionales,
como los perfilómetros.
El
uso de los sistemas de barrido tridimensional revolucionará completamente éste
aspecto de topografía subterránea, alterando sustancialmente los métodos de
trabajo y mejorando la información disponible de la obra en curso.
- Estaciones de Barrido.
La
fase primera involucra un equipo de campo, con instrumental adecuado, y unas
ventanas de tiempo muy ajustadas en función de las labores de producción.
Normalmente, la toma de datos ha de restringirse a los escasos momentos sin
circulación que hay en las distintas fases de ejecución, no siempre
controlables. Esto hace que, normalmente, el trabajo de topografía se haga en
las zonas ya terminadas, donde los revestimientos, la presencia de los tubos de
ventilación, los acopios de material y las instalaciones limitan en mayor o
menor medida la calidad y cantidad de los datos obtenidos.
Los sistemas de barrido 3D atacan éstos problemas de raíz por varias razones:
En primer lugar, por rapidez. La toma de datos apenas requiere en total 18-20
minutos, por lo que no se interrumpe el ciclo de producción, se obtienen los
datos reales de la excavación, y se puede verificar la geometría inmediatamente
tras el frente, sin obstrucciones ni alteraciones debidas a las labores de
estabilización (gunitados ...) o sostenimiento.
En segundo lugar, la densidad de información obtenida es muy elevada, por lo
que capturaremos toda la geometría de la zona estudiada en el mismo momento de
la toma, sin la necesidad de volver al tajo para completar el levantamiento si
se detectan deficiencias.
Al necesitar un procesado sumario de los datos, podemos detectar fallos y
corregirlos en el día, antes del gunitado, y con la maquinaria 'in situ', con el consiguiente ahorro de
material y horas de equipo, y la simplificación de la logística.
Además,
la cantidad de información que obtenemos es muy superior al de los
procedimientos tradicionales. Una toma de datos por perfiles típica, con una
estación total robotizada y medición sin prisma, con el programa de cálculo
adecuado, viene a obtener unos 250 puntos en 40 metros de túnel, con la
información concentrada en 9 franjas de algunos centímetros de ancho.
Con
un sistema de barrido tridimensional obtenemos, en ése mismo espacio de 40 m, aproximadamente
1.100.000 puntos, definiendo una malla de un tamaño medio de 5x5 cm, y en una
fracción del tiempo empleado con la estación. Además, la nube de puntos está
distribuida por todo el área medida, que queda por tanto exhaustivamente
analizada.
Ésta
característica hace que la segunda fase , el procesado
de la información, sea aún más productiva con un sistema de barrido tridimensional, que con
un método tradicional.
Típicamente, el proceso clásico consiste en descargar los datos de la estación,
asignar los puntos a cada perfil, unir, en la mayoría de los casos a mano, los
puntos conseguidos, superponer la sección tipo y analizar.
Con el sistema de barrido tridimensional, los datos de campo se transfieren al programa 3D, donde son procesados. Si trabajamos con aplicaciones avanzadas como
INROADS, AUTOCAD, etc podemos seleccionar los puntos obtenidos y exportarlos como fichero
texto o DXF para generar modelos 3D con las herramientas respectivas. Podremos
también obtener perfiles transversales con el intervalo deseado, y exportarlos
para su análisis, o hacer un análisis geométrico directo sobre la nube de
puntos.

Cabeza de Medición en Tripode.

Ordenador y Unidad de Control.