REGLAS DE CALCULO
Aparece en el siglo I A.C. el instrumento astronómico, recuperado en fragmentos de entre las ruinas una embarcación hundida junto a la isla de Antikythera, en el mar Egeo.


Fragmentos recuperados.
El cálculo
astronómico del siglo XVI, primero, y el naciente cálculo científico
del siglo XVII, después, requerían la resolución de multiplicaciones
y divisiones de números muy grandes o muy pequeños de modo rápido.
El advenimiento de los logaritmos contribuyó a la solución de
tales problemas en cuanto transformó las complejas operaciones de productos
y cocientes con las más simples operaciones de suma y resta.
La invención de los logaritmos por obra de Jost Bürgi (1552-1632)
y del Lord John Napier (latinizado Nepero) barón de Merchiston (1550-1617),
con la simplificación realizada por Henry Briggs (1556-1630), permitió
la realización de aquel instrumento de calculo que es la regla de cálculo.
Los logaritmos han determinado
una revolución en el cálculo científico y técnico
sin igual hasta la venida del cálculo digital y del ordenador electrónico.
Primero se trató de una "regla rígida calculadora",
propuesta en 1624 por Edmund Gunter (1581-1626), sobre la cuál era transportada,
de un punto original, los segmentos con un largo proporcional a los logaritmos
de los números inscritos: Con el uso de un compás era posible
efectuar la multiplicación y la división de los números.
En 1628 Wingate y en el 1630 William Oughtred (1574-1660) propusieron transportar
la misma escala sobre dos reglas corredizas canto con canto, como resultado
se prescindió del uso del compás y dando al instrumento su forma
actual.
Regla Rigida Calculadora de 1624.
La regla de cálculo logarítmica, nacida durante el Renacimiento
Científico europeo, se ha desarrollado fuertemente en consonancia a las
exigencias de cálculo científico y técnico de la primera
revolución industrial. De hecho, por casi 200 años la regla de
cálculo se usó poquísimo. Al final del 1700 James Watt
(1736-1819) revalorizó la importancia y la demanda fue tal resultó
necesaria la fabricación en serie. Desde 1850 hubo un desarrollo tan
grande que se suplantó por completo el uso del compás de proporciones
de Galileo, nacido para usos militares.
Compas de Proporciones de
Galileo.
Victor Mayer Amédée Mannheim (1831-1906), en 1851, introdujo el
cursor móvil con pantalla transparente; otras modificaciones y mejoras
fueron aportados por Dennert (1886), Cox (1897), Beghin (1899), Fürle (1899),
Schweth (1901), Rietz (1902), Walther del Politecnico di Darmstadt (1936).

Cursor Movil con Pantalla Transparente.
En Italia la regla de cálculo logarítmica fue introducida hacia
1850 da Quintino Sella (1827-1884, Ministro, alpinista, ingeniero biellese).
Y en 1859 su edición primera de la "Teorica e Pratica del REGOLO
CALCOLATORE" e Imprenta Real, Torino.
La regla de cálculo logarítmica es un calculador analógico
en cuanto opera sobre cifras no discretas, que varían continuamente.
Construido inicialmente en madera, bambú, material plastico y de metal,
realizado en varias dimensiones, con formas lineales, circulares (anillo matemático),
cilíndricos, la regla de cálculo logarítmica fue empleada
en cada campo de la ciencia y de la técnica gracias a las versiones adaptadas
a las diversas disciplinas.
Regla de Madera.

Regla de Material Plástico.
Regla de Metal.
Regla de Forma Lineal.
Regla de Forma Circular (Anillo Matemático).
Regla de Forma Cilíndrica.
Mas allá del cálculo de las más dispares y extrañas
funciones matemáticas (desde las raíces a los exponenciales, de
los logaritmos a las funciones trigonometricas), muchas se crearon para resolver
cálculos específicos: aeronáutico, química, estructuras
en cemento (de campo y de mesa), comerciales, electrotécnico, mecánica,
topografía, etc.
Regla para Cálculos
Aeronáuticos.
Regla para Cálculo de Estructuras de Cemento en Campo.

Regla para Cálculo de Estructuras de Cemento en Mesa.
Regla para Cálculos Topográficos.
Hasta los años '70 las reglas de cálculo logaritmicas fueron los únicos instrumentos de cálculo científico de uso masivo, tanto que simbolizaban a la tecnología e ingeniería. Las reglas de cálculo eran las "herramientas del oficio" de ingenieros, matemáticos y físicos. Con el advenimiento de la calculadora de bolsillo electrónica, mas cómoda y precisa, fueron relegadas rápidamente, a tal punto, que no solamente resultan desconocidas sino que aparecen como objetos misteriosos y desconocidos a los ingenieros de recientes generaciones.
Los primeros vehículos espaciales Norteamericanos y Soviéticos, hasta aquellos que conquistaron la Luna, fueron diseñados con el uso de la regla de cálculo. El Apolo 11, que llevó por primera vez al hombre sobre la Luna en Julio de 1969, tenía reglas de cálculo a bordo (Pickett).
Las reglas de cálculo no son sólo objetos del pasado. Algunas
son producidas y utilizadas actualmente en el campo aeronáutico, industrial
y técnico porque son más cómodas y rápidas en el
cálculo específico. Muchos constructores de máquinas y
plantas, para los cálculos relativos, anexan al software en CD-ROM las
reglas de cálculo, por lo demás en material plástico.