PRIMERAS NAVEGACIONES
En los tiempos antiguos, la mayor
parte de los navegantes obtenían su posición a través
de ciertos detalles geográficos, algunas observaciones rudimentarias
a las estrellas o el conocimiento detallado, pasado de generación en
generación, de un territorio relativamente pequeño. El compás
(término técnico usado en navegación
para denominar lo que popularmente se conoce como brújula) fue
un descubrimiento importante porque permitió al viajero orientarse,
pero era insuficiente para fijar la posición de una persona. En cambio
el sextante, el cuadrante
y otros instrumentos goniométricos, abrieron
nuevas perspectivas a los viajes, pues permitían a los viajeros determinar
fácilmente su latitud. Sin embargo, el cálculo de la longitud
requería un conocimiento de los astros, combinado con tablas astronómicas
que detallaran las posiciones exactas de los astros y planetas a horas exactas.
Antes del cronómetro, poca gente tenía
los conocimientos, el entrenamiento o la habilidad para medir el tiempo
y la longitud a partir de los astros. El navegante Américo
Vespuccio, en el siglo XV, fue quien descubrió
como medir la longitud.
Vespuccio partió desde el viejo Mundo
en 1499 hacia las tierras recientemente descubiertas por Colón
y consideradas como las Indias. Había
leído el informe de Colón y quería
creer que aquel había estado en las Indias,
pero también había leído narraciones de las ciudades
y de la gente de las Indias y lo que vio cuando
recorrió las costas fue distinto a lo que él había esperado.
Llevaba consigo un libro astronómico llamado almanaque
que detallaba las horas exactas y las posiciones de varios planetas. El libro
había sido elaborado en Italia, de manera
que las horas de las efemérides celeste estaban basadas en la hora
de Ferrara (Italia).
En la medianoche del 23 de agosto de 1499, la Luna
debía pasar sobre Marte en Ferrara.
Vespuccio tomó tierra en la costa de lo
que actualmente es Brasil. Primero hizo mediciones
de los astros para determinar su tiempo local exacto, a continuación
observó la conjunción y observó que ocurría 6,5
horas después que en Ferrara. Utilizando
la diferencia de tiempo y los valores de Ptolomeo
sobre la circunferencia de la Tierra, calculó su distancia (longitud)
a Ferrara.
El resultado le demostró que no estaba en las Indias,
sino en un nuevo mundo o continente. Por ello, Vespuccio
fue la primera persona que supo la verdad del descubrimiento de Colón,
gracias a que pudo determinar su posición exacta en la Tierra.
El desarrollo de cronómetros perfeccionados
en 1735 fue un acontecimiento importante porque hizo la navegación
astronómica accesible a gente con menor formación especializada.
Las tablas matemáticas y náuticas desarrolladas por N.Bowditch,
posibilitaron que cualquier marino pudiera convertir observaciones astronómicas
sencillas en situaciones geográficas. A pesar de que la navegación
astronómica se fue haciendo más fácil de aplicar, requería
mucha práctica y se alcanzaba una precisión de hasta una milla
sólo si el cielo estaba despejado. Esta dependencia del tiempo fue
eliminada con la radionavegación.
Radionavegación.
El uso de radio-señales para
determinar la posición fue el siguiente paso más importante
en la navegación, por 1912 aparecen los primeros equipos de radionavegación,
pero eran poco precisos. El siguiente paso fue el descubrimiento del radar
por los ingleses en la Segunda Guerra Mundial,
que hizo posible medir el tiempo transcurrido entre la emisión de una
onda de radio y su recepción. Un
radar emite un impulso de radio y miden el tiempo
que emplea el impulso en viajar hacia un vehículo, rebotar en él
y regresar al disparador del radar. La diferencia
de tiempo indica al radar la distancia del vehículo
al disparador.
El sistema GPS
usa también ondas de radio, pero con un nuevo sistema, ante todo, las
torres de radio son reemplazadas por satélites en una órbita
de aproximadamente 20.200 km sobre la Tierra,
y en vez de transmitir ondas de radio, los satélites envían
una secuencia de números que permiten al receptor GPS
medir la distancia a cada satélite, en vez de su posición relativa
entre satélites.
El otro aspecto vital de la situación mediante señales GPS,
es el conocimiento de las situaciones exactas de los satélites. Aunque
un receptor fuera capaz de medir las distancias a los satélites, si
ignorara la situación de los satélites, no podría calcular
su propia posición. Cada satélite conoce su propia posición
y la de los otros satélites del sistema, y envía la información
orbital al receptor. Es
importante destacar la importancia de la sincronización de los tiempos
y de las posiciones exactas de los satélites, porque allí radica
la disponibilidad selectiva, que fue anulada en mayo del año 2000.